que jamás partirá en dos
un bosque de lluvia
Duermes con duendes estrambóticos
sueñas con arco iris
colores de noche
al acecho
de una nueva mancha del sol
Distingues en el barro el paso terrenal
de un pájaro cantameloso
saboreas el azul verdoso del mar
mirando por el alto
la despejada copa
de una araucaria
Seras acaso el niño infinito
ahora miras al fondo de los claros
un manatial de otro infante
Pregunta curioso
hasta mas no poder
por el entusiasta porvenir
Cantos de mañana regocijantes
eres el nuevo ausente
carente del espejo
donde eres deseado
con amor.
Ignacio Pérez
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